Por qué el servicio de alojamiento web no debe provenir del diseñador o desarrollador

Aunque para algunos usuarios sea útil contratar la misma compañía para cubrir los servicios de alojamiento web y desarrollo web, para otros puede ser poco favorable.
Normalmente, los usuarios, incluso los que manejan cierto conocimiento técnico, no conocen las desventajas de integrar estos dos servicios. Por esta razón, muchos terminan tomando una decisión que no es la más acertada para su negocio al no separar el alojamiento del desarrollo.

Una realidad: Muchos pequeños empresarios son víctimas de timos cuando construyen su primera web

Todo usuario debe pasar por un largo proceso de aprendizaje antes de poder participar de la construcción de un sitio web. En este sentido, también todos deben pasar por esa primera vez que contratan a un desarrollador y un servicio de hosting como por ejemplo Hostinger.es aunque sean muchas las empresa españolas que ofrezcan el servicio de alojamiento web.

En dicha primera vez, es muy común que la falta de experiencia resulte en aprovechamiento por parte de las compañías que prestan los servicios. En este sentido, sucede lo mismo con foros de internet, donde los usuarios inexpertos suelen recibir una enorme cantidad de propuestas de servicio, entre las que encontrarán muchas estafas o sobreprecios. El problema radica en que el usuario incauto no tiene manera de enterarse de la estafa sino hasta mucho tiempo después.

La primera experiencia del usuario

Usualmente, un usuario que apenas comienza a pensar en crear un sitio web, tendrá muy poca información sobre lo que este proceso conlleva. Quizás sepa que necesita un nombre o dominio, una cuenta de alojamiento y un desarrollador o diseñador web. Sin embargo, lo más probable es que tampoco esté al tanto de lo que estos términos abarcan, a excepción probablemente de “diseñador web”.
Ante tal desinformación, los usuarios suelen acudir o contratar a algún diseñador o desarrollador web para conocer el tema. Si ha preguntado antes en foros de internet, lo más probable es que el usuario cuente con diversas propuestas, por lo que encontrar algún diseñador que se ajuste al presupuesto, termina siendo muy rápido. Aunque a veces, no necesariamente sea la manera más confiable de contratar a un experto en esta materia.
La estafa comienza cuando el diseñador o desarrollador ofrece una serie de servicios con la premisa de que el usuario no tendrá que encargarse de nada y obtendrá el máximo beneficio. En este sentido, se encargaría de cubrir el desarrollo y diseño de la web, alojar dicha web en un servidor seguro, que cuenta con la “cantidad justa de recursos”, espacio y transferencia de datos. Además, te daría la oportunidad de manejar algunas cuentas de correo electrónico o redes sociales. Esta es la promesa que suelen encontrarse los usuarios en su primera experiencia.
Finalmente, cuando el cliente ya ha gastado una Buena suma de dinero para tener todo a punto, consigue subir a la web su propia página. Cuenta, además, con una dirección web (es decir, un plan de alojamiento) y, efectivamente, el usuario no interviene en absolutamente nada de lo técnico.
Sin embargo, no pasa mucho tiempo antes de que dichos usuarios entren en contacto con colegas y descubran que ellos cuentan con servidores de mayor calidad por costos menores.
Es entonces cuando comienzan a preguntarse los verdaderos costos y valores y a descubrir cómo fueron estafados y, por ende, a no volver a incurrir en el mismo error.

Primer motivo: los desarrolladores web suelen ser revendedores

La realidad es que revender alojamientos web es totalmente legal y, en algunos casos, es la opción más conveniente para el cliente. Sin embargo, el panorama es muy diferente cuando la diferencia de costos entre el revendedor y el cliente es superior al 300% del costo real y además, no se ofrece ningún tipo de beneficio que supere al servicio regular y justifique el costo.
En teoría, un desarrollador web profesional debería informar al cliente sobre la diferencia de precios y añadir algún contenido único que no pueda conseguir de servidores habituales. Así el cliente decide si dicho contenido vale la pena el coste, o no. Es de vital importancia que el contenido sea único, no funcionan los habituales créditos de AdWords o las plantillas gratis.
Muchas personas podrían estar dispuestas a pagar cierta cantidad extra por servicios realmente básicos como:
• “El ancho de banda y espacio justo” para una web pequeña.
• Posibilidad de alojar solo un dominio.
• Una, cinco o con suerte 10 cuentas de correo electrónico.
• Soporte técnico para el alojamiento sin mantenimiento del sitio web.
Esto sucede, en los mejores casos porque el cliente prefiere manejar el sitio con una sola persona en vez de lidiar con dos compañías distintas, o porque carece de los conocimientos necesarios y el desarrollador se aprovecha de ello.
Lamentablemente es una situación que ocurre muy a menudo en el mundo de los desarrolladores web y por ello es importante dar a conocer esta información. Si bien muchos clientes pueden encontrarla favorable, también deben contar con la posibilidad de manejar su sitio de la manera que crean conveniente.

Segundo motivo: el usuario no conocerá la compañía donde de hecho se aloja su sitio web

Aun en caso de que el usuario se encuentre al tanto de que su alojamiento web proviene de un revendedor, lo más probable es que desconozca la compañía donde de hecho está alojado el servidor. Asimismo, desconoce la calidad y situación de la misma por lo que, en caso de ocurrir algún inconveniente, se encontrará impotente ante la situación (al igual que el desarrollador).
Si bien podría sonar un poco paranoico, la verdad es que la información SÍ puede comprometerse y en este caso, el usuario tendrá que confiar en un tercero que no conoce para que maneje su información.

Tercer motivo: el soporte técnico para los servicios de alojamiento

Cuando el usuario contacta con un experto en servidores de alojamiento y no un desarrollador web, puede recibir solución casi inmediata a cualquier tipo de inconveniente con su sitio web. Por otro lado, aun cuando el diseñador o desarrollador tengan conocimiento sobre manejo de servidores, al ser un revendedor, de todas formas deberá contactar a la compañía proveedora del servicio para resolver dichos asuntos. Por consecuencia, el tiempo de espera para solucionar el más mínimo detalle será más largo e incluso podría exponerse algo de privacidad en el ínterin.

Cuarto motivo: la complejidad de las relaciones humanas y sus consecuencias

Si las relaciones entre el desarrollador y el usuario entran en conflicto, es posible que el cliente sufra abusos por parte de desarrolladores poco profesionales. En este sentido, existen casos en los que un usuario se ve forzado a mantener el contrato con su compañía simplemente para no perder el alojamiento o incluso el dominio.
El asunto es que cuando un desarrollador tiene acceso al alojamiento de la web, maneja y tiene control sobre todos los detalles e información de dicha página. Al contener toda la información primordial en su servidor, el desarrollador puede eliminar o modificar a su antojo en cuestión de minutos.
Incluso es posible que accedan y comercien con información privada, generando otras estafas. Los riesgos pueden escalar de manera muy acelerada si estas decisiones se toman al azar y se escoge un servicio poco confiable.

Lo mejor es optar por lo seguro

Si bien todos estos son los supuestos peores casos, son riesgos indudables que corre cualquier usuario cuando decide poner toda su información y el control total de su web en manos de extraños.
Aun cuando es mucho más sencillo manejar todo en un solo lugar, este tipo de servicio está lejos de proveer los grandes beneficios que en ocasiones ofrece e incluso puede afectar el rendimiento de cualquier página. Lo más recomendable para contar con una mejor seguridad, servicio técnico y en general, es comprar directamente de sitios dedicados al alojamiento web que sean reconocidos como los tiene aquí en esta página .
Por otro lado, si el usuario considera que este es el servicio que más le conviene pues le es imprescindible contar con todo el respaldo en un solo lugar, entonces se recomienda contar con un desarrollador de confianza. En este caso, el servicio que se estaría pagando de manera extra podría ser precisamente la confianza y ayuda en cuanto al soporte técnico. También podría ser algún desarrollador conocido como parejas, amigos o familiares con los que el usuario cuente como socios en el mantenimiento del negocio.
De cualquier manera, el tema de alojar el sitio web con el mismo desarrollador es delicado y puede llevar al usuario a perder su negocio o sufrir un gran número de preocupaciones innecesarias.

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